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Revista nº 4 / enero - febrero 2009 | Sumario CN4 | ProtagonistaGaspar Domench

“La eficiencia energética es el reto del futuro”

Gaspar Domench conoce bien desde el origen el proceso por el que los aerogeneradores se han convertido en un elemento habitual del paisaje de la Comunidad Foral. Ingeniero Técnico Industrial de profesión, y Técnico de la Sección de Energía del Gobierno de Navarra desde el año 1986, el pasado mes de abril fue nombrado Decano del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Navarra, CITI Navarra.

Domench conoce de primera mano la historia de las energías renovables en la Comunidad Foral. Según cuenta, todo empezó a finales de la década de los 80, cuando desde el Departamento de Industria se establecieron las bases para la instalación de una red de estaciones meteorológicas automáticas, con el fin de evaluar los recursos de sol y viento del territorio navarro.

El desarrollo que ha alcanzado en Navarra la energía eólica le ha valido un reconocimiento importante, tanto a nivel nacional como internacional. ¿Por qué ha sido modélico el desarrollo de las energías renovables en la Comunidad Foral?

El desarrollo más importante de las renovables empezó en 1989, momento en el que se constituye la empresa Energía Hidroeléctrica de Navarra, con el objetivo de construir nuevas centrales hidroeléctricas y rehabilitar las antiguas, así como el desarrollo de nuevas fuentes de energías renovables. Todo el plan se apoyó en tres pilares. Por un lado, la involucración de las empresas implicadas, que apostaron por una industria todavía incipiente, ya que no había a nivel nacional generación eólica a gran escala. Segundo, el impulso claro y decidido desde el Gobierno Foral. Y tercero, el apoyo de la sociedad navarra, que asume desde el primer momento las bondades de la generación eólica, constatado por distintas encuestas realizadas a lo largo del proceso.

La política desde 1994 no fue únicamente acometer una importante implantación eólica, sino que se optó por consolidar un tejido industrial en torno al desarrollo eólico. Como consecuencia de ello, Navarra dispone de plantas de fabricación y montaje así como centros asociados de I+D. Esto ha sido fundamental porque se han creado numerosos puestos de trabajo. A partir de 1995 han sido muchas las instituciones y organismos a nivel mundial que han visitado los parques y todos los centros relacionados con el desarrollo de las renovables para basar sus planes en este mismo planteamiento.

¿Por qué no se han desarrollado de igual forma otras fuentes de energía renovable en la Comunidad Foral?

En realidad sí se han desarrollado dos fuentes de energía renovable; por una parte la biomasa (madera) ha sido desde siempre la fuente de generación de calor en los hogares y por otra parte, ya a finales del siglo XIX, se instalaban las primeras centrales hidroeléctricas en Navarra. Dicho esto, sí que es cierto que la energía eólica se ha desarrollado más que el resto de las renovables porque para tener la misma producción eléctrica con paneles fotovoltaicos, por ejemplo, es necesaria una extensión de terreno mucho mayor. Para alcanzar una producción eléctrica equivalente a la de un molino como los de los parques de Vedadillo o Moncayuelo con paneles solares, habría que cubrir una extensión equivalente a 15 campos de fútbol, y la inversión sería muy superior.

¿Cuál es el futuro inmediato de los parques eólicos, ahora que se han instalado todos los que estaban contemplados en la planificación?

El futuro inmediato es el repowering, esto es, el desmontaje de instalaciones de energía eólica más antiguas y su remplazo por instalaciones modernas y con más potencia. De esta forma se reduce el impacto ambiental y visual del parque, y al mismo tiempo se aumenta la producción. Ya hay en el mercado máquinas de 2 y de 3 MW.

¿Le parece que la nueva normativa de instalaciones fotovoltaicas, el RD 1578/2008 de retribución fotovoltaica, es adecuado para conseguir un desarrollo equilibrado de este sector?

La retribución fijada por la normativa anterior fomentó las instalaciones sobre suelo, las llamadas huertas solares. Este sistema de producción da como resultado instalaciones muy grandes en las que se reducen los costes debido a un factor de economía de escala. En los últimos años han proliferado dos tipos de instalaciones sobre suelo. Por un lado las fijas, formadas por paneles, con una inclinación determinada, y que tienen la ventaja, al no tener partes móviles, de gozar de un coste de mantenimiento bajo. Por otro lado, las huertas con seguidores solares. En ambos casos se han realizado instalaciones de varias decenas de MW de potencia.

La normativa a la que he hecho referencia, el RD 661/2007 propició un desarrollo absolutamente desproporcionado del sector, como han aceptado incluso las dos principales asociaciones empresariales relacionadas, la Asociación de la Industria Fotovoltaica ASIF y la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), que reconocen crecimientos anuales de inversión superiores al 500%, por lo que el estado se ha visto obligado a regular el sector.

El actual Real Decreto supone un parón, ya que la retribución se ha reducido sensiblemente, lo que baja la rentabilidad. Sin embargo, se cree, y las asociaciones así lo reconocen, que va a ser un decreto positivo a largo plazo. El objetivo de fondo es que se reduzca el coste de generación, ya que actualmente el coste de producción del KW FV es mucho más elevado que con otras renovables, ya que el rendimiento de las placas fotovoltaicas es todavía muy bajo.

Según la Comisión Nacional de Energía (CNE), la energía solar fotovoltáica será competitiva y rentable sin ayudas hacia 2015, momento en que a los consumidores les resultará más barato adquirir paneles, instalarlos y autoabastecerse de electricidad que comprar la energía a la red de distribución.

Por otro lado, se incentiva la producción en las instalaciones fotovoltaicas sobre cubierta, porque los impactos ambientales son menores. Las cubiertas de naves y de grandes centros comerciales están ubicadas en zonas industriales o de servicios en las que no hay problemas de evacuación a la red, y además son puntos de consumo elevado.

Según esta previsión que comenta, sería razonable pensar que en 2015 los particulares producirán la energía que consumen, y que el coste sea menor que el suministrado por la red de distribución.

Sería razonable. Ahora bien, para que esto sea posible en España, es imprescindible que se eliminen las barreras administrativas a la penetración de la tecnología fotovoltáica en el ámbito doméstico; y que el tejido empresarial del sector fotovoltáico conserve la confianza inversora y siga disponiendo de un mínimo volumen de mercado.

El alcance de ese punto de corte entre el precio del kWh fotovoltáico y el kW/h de la red eléctrica conlleva numerosas ventajas, tanto para los consumidores, que experimentarán un importante ahorro al amortizar la inversión inicial, como para la dependencia energética y para el medio ambiente, por las emisiones evitadas. O incluso para el propio sistema eléctrico, puesto que bajará la intensidad de la punta de demanda del verano, evitando que entren en funcionamiento las tecnologías más caras y contaminantes.

¿Cómo afectan estas previsiones al actual debate sobre la energía nuclear?

Estamos hablando de producción de electricidad en una vivienda, para consumo doméstico. Pero si vamos a un gran centro comercial o a un polígono industrial, puede coincidir épocas de poca radiación y de poco viento. Hay unas energías de alta producción, como la gran hidráulica, las centrales térmicas de carbón, las de ciclo combinado de gas natural y por supuesto, la nuclear, que dan estabilidad al sistema eléctrico nacional, garantizan la producción y de las que en estos momentos no podemos prescindir.

Es cierto que se ha alcanzado a nivel nacional, en días puntuales, una producción mediante energía eólica equivalente al 37% del consumo eléctrico de ese día. Pero al día siguiente puede ocurrir que no tengamos viento, y por tanto, producción eólica.

Así que todavía no estamos en condiciones de “desenchufar” la energía nuclear y olvidarnos de los posibles problemas que puedan generar los residuos radioactivos, una de las principales objeciones que encuentra esta fuente de energía.

El de los residuos es uno de los principales puntos del debate, junto con el riesgo de accidente, como el acaecido en Chernobil. Pero en el cesto energético hay que contar todavía con las nucleares, porque no sobra ninguna fuente de generación.

El reto está en reducir el tiempo de vida de los residuos, y es en el campo en el que se está centrando el esfuerzo investigador, así como en aumentar la seguridad, como es el caso del parque nuclear francés. Se han producido algunos accidentes en Francia, pero las tecnologías son otras, y no han sido grandes accidentes. En 2005 Francia anunció la puesta en marcha de una nueva generación de centrales nucleares. Una característica de estos reactores es su alto nivel de seguridad.

Da la impresión de que la generación con Biomasa es “el hermano pobre” dentro de las renovables.

El objetivo de la UE era que para 2010 el 12% de toda la energía primaria fuese producida por medio de fuentes renovables. Este objetivo se ha actualizado al 20% en 2020. De ese 20%, se espera que algo más de la mitad sea de biomasa. El gran potencial está en la biomasa. Se lleva hablando de ella muchos años, y es el reto de la UE. Sin embargo, la orografía de Navarra es bastante compleja y entorpece la logística de transporte. ¿Cuál es el precio de la tonelada de biomasa puesta en la planta de tratamiento? Ese es uno de los retos para que el aprovechamiento de la biomasa en Navarra sea rentable.

Los combustibles (gasóleo, gas natural) son mucho más cómodos para el usuario que además está acostumbrado a emplearlos. Si los precios de estos combustibles suben entonces sí será competitivo el precio de la biomasa. Y en la medida en que vayan creando más plantas de biomasa, ésta, por si misma, irá ganando mercado.

Llevamos muchos años hablando de biomasa. Es la más antigua de las renovables y la que más se consume en el mundo. Este es un momento muy favorable para su desarrollo. La cotización del barril de Brent ha bajado ostensiblemente en los últimos meses. Pero hace no mucho estaba muy alto. La tendencia, y así lo entiende la Comisión Europea, es que en el futuro los combustibles de origen fósil van a ser cada vez más caros. Este descenso es momentáneo, pero no se va a mantener. El grado de penetración del gas en Navarra es de aproximadamente un 85%. Si los precios de gas y del gasóleo son elevados, ya que van indexados con el precio del petróleo, la persona que esté alimentando una caldera con biomasa, por ejemplo con pellets, y con el combustible garantizado por el fabricante, como es habitual, va a ahorrase cada vez más dinero.

En cualquier caso, el reto más importante es el de la eficiencia energética. Es el consumo eficiente de la energía lo que va a determinar la sostenibilidad de los sistemas de producción. No se trata tanto de alcanzar una producción elevada de energía procedente de renovables, como de hacer un uso eficiente y racional de la energía que consumimos. Ese es, sin lugar a dudas, el reto del futuro. La eficiencia energética es lo que se ha dado en llamar el quinto combustible, después del carbón, petróleo, gas natural y nuclear.

 

GASPAR DOMENCH ARRESE

Gaspar Domench Arrese Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales.

Nacido en Hiriberri-Villanueva de Aezkoa (Navarra) el 11 de junio de 1944.
Casado, con dos hijas.
Ingeniero Técnico Industrial Mecánico (Zaragoza, 1969). Curso Superior de Planificación Energética (Universidad Complutense de Madrid).

Entre 1970 y 1985 trabajó como Ingeniero Técnico en la empresa Potasas de Navarra, S.A. Desde 1970 hasta 1972 estuvo en el Departamento de Formación de esta empresa y posteriormente trabajó en el yacimiento de Esparza de Galar como responsable de mantenimiento de maquinaria de interior. Especializado en sistemas hidráulicos, durante ese tiempo compaginó su actividad profesional con la de formación técnica a personas de la industria navarra.

En 1986 ingresa en la Administración de la Comunidad Foral como Ingeniero Técnico Industrial de la Sección de Infraestructura y Energía.

Desde 1999 hasta 2008 ocupa la jefatura de la Sección de Energía. Desde su ingreso en la Administración ha participado en la elaboración de los planes energéticos, en las convocatorias de ayudas de ahorro y eficiencia energética, en la promoción de las energías renovables, y en proyectos energéticos a nivel nacional y de la Unión Europea.

Desde el 2 de abril de 2008 desempeña el cargo de Decano del Colegio y Presidente de la Asociación de Ingenieros Técnicos Industriales de Navarra.

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